El arbitraje clásico de Giménez; polémicas en las áreas y en el manejo de las tarjetas

El arbitraje de Pablo Giménez en el 3-2 de Peñarol sobre Nacional en el estadio Campeón del Siglo fue polémico y cuestionado desde el comienzo mismo del partido. Su tarea, lejos de pasar inadvertida, generó fuertes críticas del vicepresidente tricolor, Alejandro Balbi, quien calificó su actuación como “impresentable”. Incidió en el resultado perjudicando a los visitantes.

Antes de cumplirse el primer minuto, el juez central omitió lo que era una clara tarjeta amarilla para Jonathan Urretaviscaya por una falta sobre Santiago Rodríguez con el botín a la altura del abdomen. Un rato después hubo otra entrada de Fabricio Formiliano ante Sergio Rochet, impactando con la rodilla. Si bien pitó foul en ambas jugadas, no amonestó.

Otras dos polémicas que hubo en el primer tiempo fueron bien resueltas. Santiago Rodríguez reclamó un inexistente penal de Joaquín Piquerez en una jugada en la que se dejó caer en el área local tras tropezar con el lateral aurinegro. Luego el segundo asistente acertó al no sancionar offside de Ayrton Cougo previo al gol de Gabriel Neves.

En el arranque del segundo tiempo, cuando movió Gonzalo Bergessio con un pase atrás hacia Neves, Gonzalo Castro estaba un metro y medio invadiendo el campo de Peñarol y luego sacó ventaja de esa situación llegando a la pelota antes que Robert Herrera y desbordando para que Santiago Rodríguez pusiera el 2-2.

Minutos más tarde, pitó una inexistente falta de Joaquín Trasante sobre Cristian Rodríguez en la salida de Peñarol y no vio el golpe del capitán aurinegro con el antebrazo sobre el rostro del volante tricolor, quien terminó con sangre en sus fosas nasales. Era amarilla o roja para el Cebolla.

Luego, el primer penal que reclamó Nacional en el complemento. Un disparo de Santiago Rodríguez dio en el codo de Piquerez, cuyo brazo estaba pegado al abdomen y sin ampliar el volumen del cuerpo, por lo que el juez acertó en no pitar la pena máxima.

Poco después, un remate de Ayrton Cougo dio en la mano extendida de Formiliano y debió sancionarse penal, más allá de la polémica generada por el hecho de que antes de impactar en el brazo, la pelota se desviara en el muslo del zaguero mirasol. Giménez demostró haber visto la mano por el gesto que hizo, pero optó por desestimarla. Lo mismo interpretó el ex árbitro Gustavo Siegler en el programa Pasión, donde afirmó que fue un acierto del juez.

Peñarol reclamó la segunda tarjeta amarilla para Alfonso Trezza por la falta táctica sobre Christian Bravo en el arranque de un contragolpe que definió muy mal David Terans. No obstante, fue un acierto no expulsar al futbolista tricolor porque el juez otorgó ventaja y, dado el último cambio reglamentario, no corresponde amonestar salvo en casos de faltas violentas.

El penal del 3-2 de Peñarol no admite discusiones en cuanto a que la infracción de Mathias Laborda sobre Facundo Torres fue clara, pero desató reclamos por lo que pasó después. Ariel Nahuelpán anotó en el rebote tras la atajada de Sergio Rochet ante Agustín Álvarez Martínez. El delantero argentino invadió junto a su compatriota Claudio Yacob, por lo que debió repetirse el lanzamiento aún si hubiera sido gol de penal.

Más tarde, Giménez debió expulsar a David Terans por un duro planchazo sobre el tobillo izquierdo de Cougo, y en la última decisión importante acertó al mostrarle la tarjeta roja a Gabriel Neves por la fuerte falta sobre Torres de atrás cuando el 10 aurinegro se escapaba en una situación manifiesta de gol.